Acido Arachidonico

FINALMENTE! El secreto anabólico de las carnes rojas!

Deportistas de todo el mundo han sabido siempre que las carnes rojas son un excelente constructor de músculo y potenciador de fuerza, ofreciéndonos beneficios más allá de la simple proteína. AA está aquí para coger el poder anabólico de las carnes rojas y elevarlo a otro nivel, suplementando en altas dosis el nutriente más preciado de las carnes rojas para el desarrollo muscular: Ácido Arachidonico. Este Ácido es el más poderoso mensajero químico proveniente de tus músculos durante el ejercicio, ya que regula la intensidad de todas las señales de crecimiento luego del ejercicio. Potencia el «corazón» del crecimiento muscular. Amplifica la síntesis proteica producida luego de cada entrenamiento como nunca antes.

Qué es el Acido Arachidonico (AA)?

Es un ácido graso esencial, que es consumido en pequeñas cantidades en nuestras dietas regulares. Se encuentra principalmente en las grasas de las carnes rojas y el pescado por lo que los vegetarianos normalmente tienen bajos niveles de este ácido en comparación con gente omnívora. La ingesta, aun en gente carnívora sigue siendo pequeña, por ejemplo, en la parte grasa visible de un entrecot, contiene aproximadamente entre 20 a 180 miligramos de AA por 100 gramos de grasa! En la parte magra de la carne su contenido es muy bajo. Si bien este particular ácido graso es muy escaso, una dieta completa nos provee de alrededor de 230 miligramos por día. En los casos de dieta, estas cantidades son aun menores. Si observamos bien cuál es la importancia que tiene este nutriente en nuestro cuerpo, todos querremos prestar mucha atención a su ingesta. Según los estudios, es un gran beneficio para todos tomar un poco más del mismo.

El Ácido Arachidonico es considerado «ácido graso esencial» porque es indispensable para el buen funcionamiento del cuerpo humano. Es vital para las funciones de las prostaglandinas, más específicamente, es el material base utilizado por el cuerpo para la síntesis de hormonas claves en dicho sistema. Esto incluye las prostaglandinas PGE2 y PGF2a, que son sobre las que se ha enfocado la investigación. La habilidad de nuestro cuerpo de mantener niveles normales de estas prostaglandinas depende directamente de la habilidad de este ácido. Esto es crucial para el atleta, porque además de otros roles fisiológicos, ayudan a convertir la proteína en tejido muscular. Operan en el verdadero corazón del crecimiento muscular, y son responsables de regular la respuesta muscular al ejercicio.

Prostaglandinas y Anabolismo

Las Prostaglandinas comienzan a ejercer su efecto más fuerte sobre el desarrollo muscular inmediatamente después del ejercicio. Más específicamente, es el estímulo de estiramiento producido por la contracción muscular excéntrica lo que primero activa estas hormonas. Cada una en su medida juega un rol fundamental en lo que pasará en tus músculos durante los días de recuperación que siguen al ejercicio intenso. Un estudio publicado en el American Journal of Physiology en 1990 nos muestra más de cerca la relación entre las prostaglandinas, la transformación de las proteínas y el crecimiento como respuesta al ejercicio físico: En esta investigación, preparados de células de músculo esquelético fueron incubadas bajo estímulos de estiramiento que duplicaban la estimulación por ejercicio, y la transformación de la proteína fue medida cuantificando la incorporación de el aminoácido Fenilalanina dentro del tejido. Durante las primeras cinco horas de estimulación, PGE2 y PGF2a los niveles de prostaglandinas aumentaron 101% y 41% respectivamente. PGF2a se mantuvo elevado durante 48 hs, y lo más importante, se incrementó la síntesis proteica durante ese período. Además, gran cantidad de estudios apuntan que PGF2a, específicamente, es la prostaglandina más cercana a la síntesis proteica del músculo esquelético.

Estudios con drogas que inhiben la conversión de AA en prostaglandinas nos dan una visión mejor sobre cuan importante resultan estas hormonas para el crecimiento muscular. En marzo del 2002, se presenta un estudio en el que un grupo de 24 jóvenes barones con una actividad recreacional normal, se le dan dosis altas de ibuprofeno (1200 mg/día) o acetaminofeno (4000 mg/día) y se les somete a entreno de resistencia. Estos dos medicamentos famosos son conocidos por inhibir las enzimas responsables de la síntesis de prostaglandinas. Como resultado, la gente que tomaba el placebo aumentó su síntesis proteica en un 76%, mientras los que tomaban estos bloqueadores sencillamente frenaron totalmente su desarrollo. Esto demuestra el poder de las prostaglandinas en el proceso del desarrollo muscular. Sin ellas simplemente no hay desarrollo, tan simple como eso.

Importancia durante el ejercicio

El rol que juega este ácido en el desarrollo muscular debe verse no solo como un precursor de prostaglandinas. El tejido del músculo esquelético no tiene capacidad de almacenar prostaglandinas, por lo que la única forma de activarlas es teniendo en «reserva» la mayor cantidad posible de AA.

Ejercicio y concentraciones de Acido Arachidonico.

Tanto los estudios sobre animales como sobre humanos nos muestran que el ejercicio disminuye el contenido de Ácido Arachidonico en el tejido muscular esquelético. En un estudio en el que se dividió entre personas sujetas a ejercicio y otras sedentarias, con dieta similar (el grupo activo comió más cantidad), se comprobó que el grupo sedentario aumentó un 5% las concentraciones de este ácido durante el estudio, mientras que el grupo activo disminuyó el mismo en un 8% a pesar de que este grupo consumió un 13% más de comida comparado con el otro grupo.

La carga de AA

En Junio del 2001 se revisaron estudios de las últimas décadas relacionados con este tema. Entre otras cosas, el efecto de dietas muy ricas en este ácido durante pocos días. Los autores notaron fuertes aumentos del AA al suplementar la dieta con un suplemento del mismo, además de la dieta. En uno de ellos, se le daba a cada persona, 1,7 gramos x día de AA durante 50 días. Esto demostró que en estos niveles en la dieta, se dobló el contenido del mismo en el plasma sanguíneo.

Otra investigación, específicamente estudió que efecto tendría en el sistema de las prostaglandinas, las altas concentraciones de AA. En este caso se dio 6 gramos diarios durante 3 semanas en la forma de etil éter. Se llegó a la conclusión que la suplementación del precursor de ácidos grasos en altos niveles aumentan la biosíntesis y la función de las prostaglandinas considerablemente.

Todos estos estudios nos ayudan a establecer que podemos suplementarnos con AA, y que potenciará nuestros depósitos para su utilización posterior.

Seguridad y salud

Para todos aquellos preocupados por los efectos secundarios de altas ingestas de carnes rojas en nuestra salud cardiovascular, un estudio de 1997 siguió muy de cerca los efectos de altas dosis de AA en la lipoproteína en sangre, pues está relacionada (niveles elevados) directamente con problemas cardiovasculares. Los resultados fueron que no hubo efectos adversos en el colesterol o triglicéridos en sangre, a pesar de las grandes dosis tomadas para el estudio (2 grs diarios durante 50 días). Tanto el colesterol bueno como el malo no se modificaron en absoluto. Podemos concluir que no produce ningún efecto secundario perjudicial que eleve los riesgos cardiovasculares.

Resumen
Los estudios fueron cogidos de diferentes áreas dentro de la investigación médica, y todos ellos nos revelan el rol del AA como suplemento para desarrollo muscular. No hablan de falsas promesas, ni de productos milagrosos, pero si de un nuevo método científicamente bien estructurado para aumentar el crecimiento muscular.
Para resumir lo que hemos aprendido con todos ellos, podemos resaltar varios puntos importantes:

1) Prostaglandinas son los reales estimuladores de la síntesis proteica luego del ejercicio

2) La síntesis de prostaglandinas depende de los niveles de AA

3) El cuerpo almacena AA en el tejido muscular

4) AA es rápidamente convertido en prostaglandinas activas, al hacer ejercicio.

5) Ejercicio disminuye los niveles de AA en el tejido muscular.

6) Consumir grandes cantidades de AA resulta en una mayor retención de dicho ácido en el tejido muscular, que estará listo para ser transformado en prostaglandinas al realizar el ejercicio.